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Espiritualidad - Marzo-Abril, 2014

Encontrando reposo durante la Cuaresma

Me enseñaron que uno debe abstenerse de alguna cosa durante la Cuaresma como una manera de hacer penitencia y recordar el sacrificio de Jesús. Esta práctica en sí misma no tiene mérito. Podemos abstenernos de lo que más nos gusta y no obstante, permanecer como siempre. Sin embargo, si la práctica de negarnos alguna cosa se manifiesta en un recordatorio de la pasión del Señor, la práctica puede ser una disciplina espiritual clave.

Una disciplina poco mencionada es también asumir o aceptar algo durante la Cuaresma, a manera de recordarnos que Cristo aceptó su cruz de amor por nosotros. Uno podría involucrarse más en programas de evangelización, abogar por la injusticia, hablar en contra de la injusticia, promover un estilo de vida sano, leer y estudiar las Escrituras cada día, orar a solas cada día, asistir al culto de adoración cada semana, estar atentos al Espíritu Santo, o trabajar para promover el Evangelio de Cristo.

Nuestras vidas incluyen abstinencia y aceptación.

La Cuaresma es un tiempo de arrepentimiento y preparación por la crucifixión y resurrección de Jesucristo. Mientras pensamos en lo que nos abstendremos durante la Cuaresma, pensemos también en adoptar algunos ritmos santos que traen restauración y dirección a nuestras vidas.

Los ritmos de la vida

star ocupados. Este concepto caracteriza el estado de agitación que producen las actividades y vidas que llevamos. Somos gente sumamente ocupada. Pasamos de una tarea a otra, de una persona a otra, de una oportunidad a otra. Somos ambiciosos, determinados, y nos sentimos exhaustos. De esta manera, en medio de tanto ajetreo, la vida carece de un cierto ritmo.

Necesitamos de «un tiempo de reposo» en nuestras vidas. El tiempo que nos aparte de lo atareado y apresurado de la vida incluye cuatro partes.

Primero, el reposo implica marcar un alto en nuestras actividades. Esto significa, un tiempo para suspender lo que estamos haciendo y rehusar a hacer algo más. Cuando nos permitimos un tiempo de quietud, por lo general podemos volver a nuestras tareas con más energía, eficacia y creatividad.

Segundo, el reposo requiere un tiempo de descanso. Podemos relajarnos, dejar lo que tenemos pendiente y centrarnos en alimentar nuestras almas. El descanso no es fácil para nosotros porque nos mantenemos activos y le damos más valor a trabajar que a descansar. Sin embargo, el beneficio del descanso es la recuperación, que bien puede sanar nuestro espíritu.

Tercero, el reposo requiere un tiempo de aceptación. Con esto me refiero a aferrarse de las tradiciones religiosas y los valores que nuestros antepasados nos encargaron, como: la lectura de las Escrituras o una pieza clásica de literatura, leer una biografía de un gran personaje del pasado, o llegar a conocer más de nuestra propia cultura. Si no aceptamos las tradiciones y valores de las previas generaciones, no tendremos un timón de dirección y sin saberlo, podemos repetir los errores del pasado.

Cuarto, el reposo requiere un tiempo de festejo: con la familia, los amigos u otras personas que nos producen un gozo especial. El estar sentados alrededor de una mesa, contando historias nos alimenta el espíritu. Festejar es más que comer; es hablar y escuchar, planificar y soñar, perdonar y amar.

Hoy en día necesitamos más ritmos santos en nuestras vidas. Necesitamos establecer un tiempo para cuidarnos, apoyarnos y mantenernos sanos, espiritualmente. Los ritmos santos no sólo nos ayudarán a ser más compasivos, sino también a ser más valientes y visionarios. Vale la pena considerarlo. Si usted lo desea, puede leer de nuevo las meditaciones para el 5 de marzo y para el 2, 3, 8, 10, 16, 18, 20 y 30 de abril mientras se prepara para reflexionar sobre las siguientes preguntas.

Preguntas para la reflexión:

  • 1.¿Cómo celebra usted la Cuaresma? ¿Se abstiene de algo durante esta temporada? Si es así, ¿por qué? ¿Cómo le ayuda esta práctica a acercarse a Cristo?
  • 2.¿Ha considerado adoptar otra práctica durante la Cuaresma? ¿Cuál sería esa nueva práctica? ¿Le gustaría crecer espiritualmente durante la Cuaresma?
  • 3.¿La idea de un tiempo de reposo como una disciplina cuaresmal es nueva para usted? ¿Fija usted específicamente un período de reposo en su vida diaria? ¿Qué aspectos de su vida le impiden encontrar tiempo de reposo?
  • 4.¿En qué consiste para usted un día de reposo? Durante este período, ¿se pone a orar? ¿Leer la Biblia? ¿Pasar tiempo con su familia, o en las afueras? ¿Teje, cuida del jardín, o hace obras manuales?
  • — Joe Pennel

    El Obispo Joe Pennel disfruta de la jardinería, de jugar el golf, y de enseñar en la Escuela de Divinidades de la Universidad Vanderbilt. Él está jubilado. Este taller de oración es una adaptación del nuevo libro del obispo Pennel, “Dios, pan de maíz y Elvis” publicado en agosto de 2013 por Upper Room Books. Visite www.bookstore.upperroom.org para obtener más información o para hacer sus pedidos.

    ¿Necesita oración? Llámenos al 1-800-251-2468 Escriba a: Upper Room Living Prayer Center PO Box 340004, Nashville, TN 37203-0004 www.prayer-center.upperroom.org

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