Meditación Diaria

Nada es permanente


En el 2006, un hombre para el que trabajaba contrató a alguien para asesinarme porque me negué a ser su seguidor. El 26 de noviembre de 2006, envió a cuatro jóvenes a mi casa para matarme. Los cuatro fueron arrestados antes de hacerme daño. Escapé a Uganda, lejos de mi familia y amigos.

La vida en el exilio es difícil. Pasé noches sin alimentos, pensando en mi familia que había quedado sin ingresos para vivir o pagar gastos escolares. Cuando sentí que no había esperanza, pensé que a Dios ya no le interesaban mis oraciones. Luego leí el Salmo 125:1-2 ...

Acerca de la Guía de Meditaciones Diarias


La misión de la Guía de Meditaciones El Aposento Alto es proveer un modelo de cristianismo práctico, para ayudar a las personas a sentirse invitadas y...